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Articulo contra la homofobia

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Transcribo a continuación el artículo que me publicaron en La Prensa de Panama en contra de la homofobia a raiz de la polemica generada con la existente prohibición de que los homosexuales integren los cudros de la Policía Nacional.


Panamá, jueves
10 de abril de 2008

ALTO A LA HOMOFOBIA.
La capacidad por encima de la discriminación
Pablo Lo Giudice
opinion@prensa.com

La reciente polémica por el caso de la homosexualidad en la Policía Nacional, me lleva a comparar los conceptos vertidos con mi propia experiencia.

Estudié en un colegio internado del cual solo salía los fines de semana. Este colegio tenía la particularidad de ser un régimen castrense, es decir, una academia militar. Muchos de los que pasaron por allí son hoy médicos, militares, sacerdotes, abogados, policías y, dentro de tan variado grupo, varios de ellos fueron y son homosexuales, llevando vidas perfectamente normales.

Ser homosexual no representó nunca, cuando estudiaba, una falta o suma de lo mucho que desde la ignorancia y el prejuicio se sustenta. Un homosexual no es menos valeroso que cualquier policía, o menos apto que el médico de la familia, o menos sagaz que cualquier abogado o menos hombre.

Los prejuicios y el miedo a lo desconocido infundan creencias sin fundamento entre los ignorantes acerca de la homosexualidad. Una situación similar se dio cuando siendo aún el cáncer una enfermedad desconocida, la gente evitaba el contacto o la cercanía con quienes la padecían por temor a contagiarse. El cáncer no se contagia, la homosexualidad tampoco.

Otra absurda creencia es aquella de pensar que el homosexual es menos capaz que el resto, algo tan impensable como creer que un negro pueda ser menos apto para desempeñar una tarea, por el mero hecho de ser negro. Sin embargo, el prejuicio es siempre poderoso.

Hasta mediados de la década de 1950, aquí en Panamá, los trabajadores del Canal eran segregados y discriminados dependiendo de la pigmentación de su piel, bajo el sistema del gold roll-silver roll, llegado el momento de cobrar su salario. ¿Discriminación absurda, no? Tan absurdo como imaginar que se puedan infiltrar en un ministerio delincuentes solo por ser negros, o afirmar que no posean el mismo nivel de excelencia, solo por el color de su piel.

Si la excelencia policíaca dependiera del género (o sexo) de los policías, ¿cómo se explica que la Policía Nacional por casos de corrupción destituyó en el año 2005 a un total de 253 agentes; en el año 2006, los funcionarios destituidos fueron 200; en el año 2007 se sumaron 163, y la Policía de Tránsito mantiene en trámite 52 procesos de despido, siendo que de todos estos casos ni siquiera uno solo ha correspondido a una mujer policía? Un total de 616 casos en la Policía Nacional y 53 casos pendientes en la Policía de Transito, sin que uno solo corresponda a una mujer...

Un homosexual no es en nada diferente a cualquier otro ciudadano, y si le escandaliza la idea de que se integren a la sociedad, sepa que la Constitución le garantiza a usted pensar como desee; pero esa misma Constitución garantiza igualdad para todos ante la Ley.

El hecho de que dos adultos en su intimidad mantengan relaciones consensuadas es algo que les involucra estrictamente a ellos, sin importar cuáles sean los géneros participantes, y esto en nada menoscaba el nivel de excelencia de un ciudadano como para que se decida arbitrariamente lo contrario e impedirles desempeñarse como policías.

El autor es corredor de bienes y raíces

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